EL OTOÑO
COMIENZO DE UN NUEVO CICLO
Venimos del verano, época en la que descansas, no hay horarios ni rutinas, nos apetece estar más fuera de casa y entras en el otoño con la energía de un nuevo ciclo, momento de equilibrio entre las horas de luz y de oscuridad, de mayor introspección, de mirar que es lo que tu corazón desea. Es el momento idóneo para planificar, organizar y poner orden en tu día día.
¿CÓMO NUTRIMOS AL CUERPO EN OTOÑO?
El otoño, es la época perfecta para la limpieza de nuestro organismo, es muy interesante preparar nuestro cuerpo y mente durante estos meses para recibir al invierno con fuerza y equilibrio. Para esto, puedes incluir en tu dieta alimentos que por sus propiedades ayuden a eliminar toxinas. Por ejemplo, la cúrcuma, jengibre, cardamomo, limón, canela, aguacate y alimentos ricos en fibra como apio, alcachofas, manzanas, cebollas, etc. y comer caliente, alimentos nutritivos que nos lleven cable a tierra, que nos enraícen y fortalezcan nuestro sistema inmune.
ENFRÉNTATE A LA RUTINA DIARIA CON MAYOR EQUILIBRIO
Es una época de transformación donde nuestro sistema inmune tiende a desequilibrarse, por eso al igual que la naturaleza cambia (las tonalidades de los árboles, las hojas se caen),a nivel interno hay que aprender a soltar o desprenderse de actitudes, pensamientos o patrones que ya no te sirven, para dejar espacio a que lo nuevo pueda llegar.
MEDITA Y CULTIVA EL SILENCIO…
A nivel emocional y mental, es el momento de escucharte, de poner foco a qué es aquello que quieres emprender y cuales son los recursos que necesitas para llevarlo a cabo.
Tiempo para meditar y cultivar el silencio, parar y evaluar, saber hacia donde te quieres dirigir y que es aquello que ya no necesitas para tu viaje.
NUESTRO CUERPO SÚTIL
En Yoga es importante mencionar el PRANA que es la fuerza vital en nuestros cuerpos, pulsa dentro de cada célula, dándole vida a nuestro cuerpo. El Prana vitaliza y coordina nuestras funciones corporales y también es el movimiento energético de nuestra mente, hace posible la conciencia, la percepción, los sentimientos, los pensamientos y las emociones.
Si el prana se altera, la mente se agita. Establecer un flujo pránico estable y tranquilo en el cuerpo hará que la mente experimente estabilidad, paz y quietud.
En el Yoga hay cinco niveles de Prana principales, pero para esta época me voy a centrar en dos:
PRANA, FUERZA VITAL EN TU CUERPO
Prana tiene como función la inhalación, el flujo de energía es descendente y hacia dentro, está ubicado en la región del pecho y pulmones y lo que promueve es que estemos abiertos mentalmente al cambio, que seamos flexibles, aclara y abre la mente. Todas las posturas invertidas activan y estimulan el prana y las extensiones hacia atrás o Sarvangasana son posturas que fortalecen el sistema inmune, tienen beneficios en la respiración y construyen cualidades positivas del espíritu como la fortaleza, el entusiasmo, el sentido de aventurarse que viene de maravilla si estás trabajando un propósito concreto.
APANA EXPULSA LOS RESIDUOS FUERA DEL CUERPO
Apana, es un prana que fluye hacia abajo, tiene que ver con los órganos reproductores y con la vejiga y es la energía capaz de expulsar los residuos fuera del cuerpo, «soltar equipaje» . Todas las posturas que sean aperturas de caderas o enraizar los fémures hacia la tierra favorece el funcionamiento de este prana, favoreciendo la conexión con tu parte más emocional, del sentir, fomentar la creatividad, tu capacidad de adaptarte a los cambios.
Por último, te recomiendo las siguientes posturas para esta época del año
- Saludo al sol para activar el cuerpo y generar calor.
- Extensiones como Ustrasana, Dhanurasana, Setu bandha Sarvangasana, posturas que requieren energía, muy vigorizantes.
- Torsiones como Arda Matsyendrasana para neutralizar,tonificar y eliminar toxinas.
- Invertidas como Sarvangasana, Sirsasana o Viparita Karani, para regular y optimizar el prana y dar calma y equilibrio a la mente.
- Savasana, siempre, para integrar todos los beneficios de la práctica.
Y como Pranayama, Nadi Sodhana para equilibrar, movilizar el prana y liberar nudos o atascos energéticos en el cuerpo.
